lunes, 9 de abril de 2012

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Reportaje



OXIGENO ARTIFICIAL PARA QUINTANA ROO

Las principales empresas calificadoras advierten que después de los 24 meses de gracia para pagar sólo siete por ciento por servicio de la deuda, la administración estatal volverá a su realidad de tener comprometidos ya sus ingresos hasta en un 66 por ciento en los próximos 25 años

Por Agustín Ambriz / Luces del Siglo
Se autoriza reproducción con crédito a la Revista y al autor

Cancún, Qna. Roo., a 9 de abril de 2012

El panorama económico de Quintana Roo se avizora algo más que desolador en el corto plazo, al grado de que las principales calificadoras de América coinciden en que si el gobierno estatal no reduce el ritmo de su gasto ni corrige el rumbo de su política financiera, el progresivo deterioro que sufren sus recursos propios terminará por llevar a la entidad al colapso económico.

Tanto Moody’s Investors Service como Fitch Ratings, prestigiadas empresas calificadoras, consideran que el gobierno de Quintana Roo sólo aplazó el advenimiento del colapso al reestructurar su deuda de 10 mil 728 millones de pesos, a finales del año pasado, y obtener con ello un periodo de gracia de dos años sobre el pago de principal. En estos 24 meses, el gobierno del estado sólo pagará por servicio de deuda el siete por ciento del total de sus ingresos.

Pero cuando pase este periodo, volverá la zozobra. Los números reales indican que el nivel de deuda adquirido sobre todo durante el último trienio del gobierno de Félix González Canto, llevó a comprometer el 66 por ciento de los ingresos propios de la administración estatal durante los próximos 25 años.

Según el ex mandatario, se trata de una deuda justificada por contingencias ocurridas entre 2005 y 2009. Pero las calificadoras indican que durante el primer trienio de su mandato fue precisamente cuando la economía local inclusive reportó superávits del tres por ciento. El deterioro del desempeño financiero de la entidad vino después, entre 2009 y 2011, por diversos déficits financieros que se dieron “como resultado de una expansión en su programa de infraestructura y un incremento en el gasto corriente, principalmente relacionado con gasto social y transferencias realizadas a entidades estatales”.

Primero fue Fitch Ratings la que en enero pasado dio a conocer los resultados de su calificación sobre el desempeño financiero del gobierno de Quintana Roo y advirtió que la excesiva deuda del estado se contrajo a través del “uso intensivo de líneas de crédito de corto plazo y el incremento sustancial en el nivel de deuda de largo plazo”.

La característica de estás líneas de crédito de corto plazo, es que el gobierno estatal no está obligado a solicitar autorización alguna al Congreso para poder endeudarse. Según la ley, el gobierno cuenta con 180 días para finiquitar esa deuda de corto plazo o, de lo contrario, se acumularía a la deuda a largo plazo.

De acuerdo a la investigación de la asociación Expo Deuda, el gobierno del estado de Quintana Roo adquirió la mayor parte de su deuda a través del mecanismo de pagarés que no pasaron por la supervisión del Legislativo. El encargado de esta operación, fue el ex secretario de Hacienda, Fredy Marrufo, quien hoy precisamente es el presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado, encargada de valorar y supervisar las cuentas públicas pasadas, o sea la suya propia, como juez y parte.

El reporte de Fitch Rating señala:

“Desde 2009, Fitch había venido comentando sobre el uso intensivo de líneas de crédito de corto plazo por parte del Estado, así como el incremento sustancial en el nivel de deuda de largo plazo muy cercano al término de la anterior administración (abril 2011) con el cual se duplicó la deuda existente a la fecha. Estos factores, aunados a un desempeño aun limitado de las finanzas públicas, derivan en el ajuste en la calificación de Quintana Roo. Por lo anterior, el Estado presenta indicadores de apalancamiento y sostenibilidad (servicio de la deuda) muy ajustados, respecto a lo que venía observando en años anteriores y en comparación con el Grupo de Estados calificados por Fitch (GEF). En particular, la deuda total superará 1.55 veces(x) los ingresos disponibles (IFOs, ingresos no etiquetados) y 15x el ahorro interno (flujo libre para servir la deuda y/o realizar inversión) en 2011.

Es importante mencionar que en diciembre de 2011 se concretó la reestructura de la deuda total estatal (incluyendo corto y largo plazo), por un monto de $10,727.9 millones de pesos (mdp). La nueva deuda cuenta con un plazo de vencimiento entre 15 y 25 años, así como dos años de gracia para el pago de principal. Asimismo, dicha deuda será servida a través de un fideicomiso de administración y fuente de pago, al cual están afectadas el 66.1% de las participaciones estatales como fuente de pago. Los créditos que componen la nueva deuda cuentan con protecciones que permitirán mitigar el riesgo de incremento en las tasa de interés de mercado”.

Por otra parte, Fitch indica que Quintana Roo presupuesta un servicio de la deuda en 2012 por la cantidad de 814 millones de pesos; por lo que sugiere que deberá ser prioritario que el estado mejore el desempeño financiero, maneje bajos niveles de pasivos no bancarios y de corto plazo. “En este sentido, la perspectiva crediticia negativa en la calificación podría verse modificada y los indicadores de servicio de la deuda menos presionados”.

Baja calificación.

El pasado 23 de marzo, la influyente empresa calificadora Moody’s Investors Service alertó que durante el trienio 2009-2011, las finanzas del estado de Quintana Roo reflejaron un deterioro de −26.4 por ciento, debido a que la administración estatal “no implementó exitosamente las medidas planeadas para enfrentar los retos financieros”, hubo “incrementos muy elevados en los indicadores de deuda” y, lo más grave, se goza de “una posición débil de liquidez”.

Reporta Moody´s:

“La baja de las calificaciones de emisor refleja un deterioro del desempeño financiero de Quintana Roo mayor al esperado durante 2011, tanto en términos absolutos como con relación a sus pares. Este deterioro incluye: 1) el registro de considerables déficits financieros consolidados en 2011 (− 26.4 % con respecto a los ingresos totales), el cual refleja que la actual administración no implementó exitosamente las medidas planeadas para enfrentar los retos financieros; 2) incrementos muy elevados en los indicadores de deuda; y 3) una posición débil de liquidez”.

En el balance de esta calificadoras, durante el periodo 2009-2011, Quintana Roo registró déficits financieros equivalentes a −19.9 por ciento del total de los ingresos, en promedio, como resultado de una expansión en su programa de infraestructura y un incremento en el gasto corriente, principalmente relacionado con gasto social y transferencias realizadas a entidades estatales.

Tal situación, añade la calificadora, marcó un importante deterioro en comparación con el desempeño financiero del estado de 2005 a 2008 cuando registró superávits financieros que promediaron 2.6 por ciento del total de los ingresos.

“Como resultado de estos déficits financieros registrados en los últimos tres años, la deuda indirecta neta de Quintana Roo alcanzó un muy elevado 63 por ciento del total de los ingresos en 2011, nivel que se encuentra muy por encima de los estados mexicanos calificados por Moody’s comparado con un bajo 14 por ciento en 2008. Aunque el impacto de la deuda adicional en el costo de servicio de la deuda del estado no será en lo inmediato debido a los periodos de gracia de 24 meses para el pago de principal, en dos años el costo de servicio de la deuda del estado será equivalente a un estimado de 7 por ciento del total de los ingresos, nivel muy por encima del 1.7 por ciento registrado en 2010”.

Moody´s hace la observación de que a partir de la reestructuración de la deuda a finales del año pasado, el capital de trabajo neto (activo circulante menos pasivo circulante) mejoró en 2011, al reducir del negativo −13.8 por ciento al −3.1 por ciento de los egresos totales. A pesar de ello, precisa, “este indicador sigue siendo negativo”, ya que la mejora fue impulsada por el refinanciamiento de la deuda de corto plazo del estado con créditos de largo plazo. De esta manera, la posición de liquidez del estado permanece aún débil comparada con sus pares en México.

“La perspectiva negativa refleja la expectativa de Moody´s de que el reciente deterioro de los indicadores crediticios clave potencialmente podría continuar en los próximos años. Dada la magnitud de los recientes déficits financieros, en combinación con el deterioro de los indicadores de deuda y el capital de trabajo neto negativo, Moody´s espera que Quintana Roo continué enfrentando importantes retos financieros y de endeudamiento en el mediano plazo”, concluye.
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